El próximo año será el último en el que veamos a la actual generación de LMP2 en acción, después de una década de éxitos en distintas categorías por todo el mundo y mucha acción en IMSA, ELMS y otros campeonatos. La nueva generación entrará en vigor a partir de 2028.
De entrada, sus cifras de rendimiento serán similares a las actuales. Es decir, 420 kW (unos 563 CV) de potencia con un motor suministrado por Gibson Technology de manera exclusiva para prototipos monoplaza de 950 kg de peso en vacío.
La diferencia, de entrada, es que el motor será un V6 turbo en lugar de un V8 atmosférico como ocurría hasta ahora. Además, los suministradores serán Oreca y Ligier, de modo que esta vez no habrá LMP2 ni de Riley ni de Dallara - aunque Dallara cuenta con bastante representación en el WEC al hacer los chasis de BMW y Cadillac mientras que Oreca sigue suministrando a Acura en IMSA, Alpine en esta última temporada final en WEC y los recién llegados Genesis.
A nivel de aerodinámica también serán similar a los actuales, con algunos cambios específicos para adaptarse a las largas rectas de La Sarthe cuando participen en las 24 Horas de Le Mans, su única aparición en la actual normativa del WEC. Sí que se han desarrollado para ser más seguros para los pilotos que la generación actual.