Álvaro Bautista afrontaba la primera carrera en Superbikes y el debut no pudo ser mejor. El piloto talaverano demostró estar muy acostumbrado a la Ducati y supo sacar el mayor rendimiento posible a la moto italiana. Los test previos ya anticipaban que el español sería un claro contendiente al título, pero pocos podían imaginarse un dominio tan abrumador como ha demostrado en la carrera de Phillip Island.
Bautista es el primer piloto de Ducati que gana en su debut desde que lo consiguiera John Kocinski en 1996. "Es una sensación muy buena, estoy muy feliz por esta victoria porque es mi primera carrera en el Mundial de Superbikes. Hemos trabajado muy duro en los test de invierno. Mi equipo y Ducati han trabajado duro para darme una moto competitiva ya en la primera carrera", dijo el de Talavera tras la carrera.
El español se ha sentido muy cómodo y apenas ha sentido nervios. "Para la carrera estaba tranquilo. Sabía que mi ritmo era bueno. Durante los entrenamientos mi paso era bastante fuerte. He intentado salir a carrera para conseguir mi ritmo, lo he empezado a hacer y he visto que la diferencia con los otros piltos iba aumentando cada vuelta. He decidido conservar neumáticos porque sabía que en las últimas vueltas se sufre bastante. Intentar ser lo más constante toda la carrera".