El presidente de los Estados Unidos Donald Trump, rozando la ficción y la realidad cada día, ha hecho realidad lo que se pensaba que era una maniobra de marketing. Días atrás firmaba una orden ejecutiva para que la IndyCar celebre pronto una carrera urbana en las calles de Washington.
A mediados de enero aparecía en su cuenta de su red social Truth un vídeo de IA en el que se veía a Trump dando la salida a una carrera y coches de la IndyCar - específicamente monoplazas de Penske, estructura dueña del campeonato. Y, para darle un toque más americano, a Trump saludando a un águila desde su helicóptero presidencial.
Del vídeo IA a la orden ejecutiva apenas ha pasado una semana - es decir, similar a lo que entenderíamos en España como un decreto ley, pero siendo derogable por otros gobiernos futuros. Esto abre las puertas a lo que ellos denominan como Freedom 250 Grand Prix. Por supuesto, no hay trazado desvelado aún.
En estos momentos, la IndyCar ya cuenta con 6 trazados urbanos: St. Petersburg, el arranque de temporada, Arlington, Long Beach, Detroit (dos circuitos ex Fórmula 1 aunque con formas muy distintas), Portland y Markham (que debuta en el calendario en este 2026). El de Washington sería el 7º.
De hecho, ya aparece fechado para el 23 de agosto, justo una semana después del debut de Markham. La Freedom 250 sería el último urbano del año antes de las dos carreras en el óvalo de Milwaukee y el gran final de temporada en Laguna Seca.