La segunda sesión de entrenamientos libres del GP de Japón fue poco más que un cúmulo de incidentes encadenados. Tras una FP1 dominada por McLaren, la FP2 se convirtió en un desfile de banderas rojas que redujeron al mínimo la actividad en pista. Entre accidentes, salidas de pista e incluso incendios en la hierba, apenas se pudo rodar con normalidad.
La primera bandera roja llegó cuando aún no se habían cumplido diez minutos, provocada por un accidente de Jack Doohan en la curva 1. El piloto australiano, que no había participado en la FP1, apenas pudo completar unas vueltas y salió dolorido del coche, comprometiendo su preparación para la clasificación.
Con solo media hora por delante, la pista volvió a llenarse, pero poco duró. Fernando Alonso, que estrenaba neumáticos blandos, sufrió un trompo en las curvas Degner tras pisar la hierba. Su Aston Martin quedó atrapado en la grava, y aunque el coche no sufrió daños, el español no volvió a salir. Terminó 17º, a pesar de haber sido tercero en los primeros minutos y marcar el mejor Sector 1 en la vuelta de su incidente.
La tercera bandera roja llegó por un motivo insólito: las chispas de los monoplazas prendieron fuego a la hierba de las escapatorias en la curva 8. El pequeño incendio fue rápidamente sofocado, pero el parón dejó solo siete minutos de acción antes del final. En ese breve margen, Piastri aprovechó para marcar un 1:28.114, inalcanzable para el resto.
Leclerc y Russell protagonizaron un pequeño duelo que acabó con un susto para el británico por sobreviraje, mientras Carlos Sainz apretó para colarse en el top 10, por delante de Albon. Verstappen, sin montar blandos en su tanda final, no pasó de la octava plaza. Tsunoda, que corre en casa con el foco encima tras su salto a Red Bull, fue 18º al no completar vuelta con blandos, pese a haber sido sexto en la FP1.
El cierre, cómo no, volvió a ser con bandera roja: otro pequeño incendio en la hierba de otra escapatoria obligó a terminar la sesión antes de tiempo. Una FP2 tan accidentada como improductiva que deja muchas incógnitas de cara al sábado.