China tendrá pronto su primer coche GT3, lo que podría permitirles correr tanto en IMSA como en el Campeonato Mundial de Resistencia (WEC). Este coche no vendrá de parte de BYD o MG, las más conocidas, sino de GWM (Great Wall Motors).
El año pasado, GWM desveló en el Salón del Automóvil de Shanghái de 2025 un motor V8 de desarrollo propio. Un motor 4.0 biturbo, similar al propulsor AMG que utilizan tanto coches de calle como de carreras de Mercedes-Benz o Aston Martin, incluyendo sus respectivos AMG GT GT3 y Vantage GT3.
Este motor se empleará en su próximo superdeportivo, una especie de Ferrari SF90 que se ofrecerá para el mercado chino antes de que acabe este año 2026. En su versión de calle, entregaría unos 1.000 CV de potencia y será híbrido enchufable, como el SF90 o el Aston Martin Valhalla (cuyo motor de propulsión es también el 4.0 biturbo V8 de AMG).
El presidente de GWM, Wei Jianjun, estuvo presente estos días en los test de China GT (campeonato chino de GT, con coches GT3 como en Europa y prácticamente el resto del mundo). Allí confirmó la intención de GWM de contar con su propio coche GT3 homologado, además de mantener su hoja de ruta prevista para el superdeportivo que servirá como base para el de carreras.
Jianjun, además, confirmó que la marca tiene la intención de correr en el Dakar 2027, lo que implica que deberán tener un coche listo en medio año. Es de esperar que se basen en la mecánica existente de Century, como ya hicieron en esta pasada edición tanto EBRO como Santana.